Más Escritos
Verónica Van Horenbeke
Soledad
Tras la oscura y fría noche
venía un día muy claro
pero iba a ser distinto
nadie iba a estar a mi lado.
Rogué, rogué, y rogué
pero nadie apareció.
Rogué, rogué, y rogué
pero el día se marchó.
Y por más que yo rogase
a mi ruego no atendió;
pues el amor se había ido,
él ya desapareció.
Esperanza
Bailar, cantar, sentir, reir o llorar
Ella lo sabía,
sabía lo que era cada una de esas cosas,
pero decidió no bailar;
por temer al público.
No cantar,
por su aguda voz.
No reir o llorar,
por miedo a la vida.
Ni tampoco sentir
por miedo al amor
y cuando lo intentó
por miedo al prójimo
creyó que era tarde
y lo abandonó.
Contradicción
El cielo estaba nublado,
pero había luz.
Había una gran hoguera,
sin embargo tenía frío.
La campa era inmensa,
pero estaba agobiada.
El fin llegaba,
acabábamos de empezar.
Atrás